Buenos Aires, contexto y por qué importa la hoja de términos
Buenos Aires concentra gran parte del ecosistema emprendedor de Argentina: universidades, incubadoras, aceleradoras y la mayoría de las inversiones de riesgo del país se canalizan desde la ciudad y su área metropolitana. Para los fundadores porteños que buscan capital, la hoja de términos es el documento decisivo que define condiciones económicas y de gobierno antes de firmar acuerdos definitivos. Negociarla bien significa obtener recursos sin perder la capacidad de tomar decisiones estratégicas que definan el rumbo de la compañía.
¿En qué consiste una hoja de términos y qué elementos suele contener?
La hoja de términos es un acuerdo preliminar, no necesariamente vinculante en todo su contenido, que fija los puntos centrales de una inversión. Los elementos más relevantes son:
- Valoración pre-money y post-money: base para calcular la participación del inversor.
- Tamaño de la ronda y forma de aporte: monto, tramos y condiciones (efectivo, deuda convertible, etc.).
- Clases de acciones y derechos económicos: acciones ordinarias vs. preferentes, dividendos y liquidación preferente.
- Gobierno societario: composición del directorio, quórums y nombramientos.
- Derechos de protección: vetos, aprobaciones sobre ventas, emisiones, endeudamiento y presupuesto.
- Pool de opciones para empleados: tamaño y tratamiento pre/post inversión.
- Antidilución y conversiones: mecanismos en rondas futuras.
- Condiciones precedentes y plazos de cierre: due diligence, pactos de accionistas y sociedad.
- Cláusulas de arrastre y acompañamiento (drag-along y tag-along) y restricciones de transferencia.
Particularidades legales y prácticas en Argentina
- Estructura societaria: muchas startups suelen constituirse como Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) por su agilidad inicial, aunque para captar rondas más voluminosas los inversores a menudo requieren migrar a una Sociedad Anónima (S.A.) u otros modelos que admitan diversas clases de acciones y derechos preferenciales.
- Regulación laboral y fiscal: los esquemas de opciones y los contratos deben adecuarse al régimen laboral y tributario argentino, y la configuración del pool incide en las retenciones y en el tratamiento impositivo.
- Práctica local: los inversores argentinos y de la región suelen demandar cláusulas de resguardo económico y facultades de veto ante decisiones estratégicas; conocer estos usos facilita negociar qué términos se consideran estándar y cuáles constituyen excepciones razonables.
Estrategias para negociar la hoja de términos sin perder control estratégico
- Priorizar lo estratégico sobre lo estrictamente económico: determine hasta tres límites innegociables (por ejemplo: control del CEO, facultad de designar el directorio, derecho a vetar ventas) y sostenga su alcance ofreciendo alternativas viables.
- Separar derechos económicos de derechos políticos: entregar beneficios económicos preferentes sin ceder de forma equivalente el control operativo, utilizando acciones sin voto o restricciones específicas al veto.
- Limitar vetos a lo esencial: pactar que estos se apliquen solo a temas que inciden en el capital o la continuidad del negocio (venta, emisión relevante de deuda, cambio de giro), excluyendo decisiones operativas habituales.
- Composición equilibrada del directorio: plantear estructuras mixtas, con igual cantidad de asientos para fundadores e inversores y un presidente independiente o con voto dirimente para evitar bloqueos.
- Pool de opciones: negociar su carga pre/post dinero: procurar que el pool exigido por el inversor no se constituya pre-money cuando eso incremente la dilución de los fundadores; preferir su creación post-money o restringir su volumen.
- Tramos por hitos: vincular los desembolsos a metas comerciales u operativas definidas; estos tramos reducen el poder inmediato del inversor y alinean incentivos.
- Plazos y reversibilidad: introducir períodos para reconfigurar el directorio o limitaciones temporales a determinados vetos (por ejemplo, que rijan solo 2–3 años), permitiendo recuperar margen de maniobra a medida que se crece.
- Uso de instrumentos convertibles con cuidado: las notas y pagarés convertibles permiten cerrar rondas con rapidez, aunque conviene establecer umbrales de conversión y topes de valuación claros para evitar diluciones inesperadas.
- Cláusulas de no competencia y salida: delimitar su vigencia y alcance para impedir que bloqueen alianzas comerciales estratégicas en Argentina y en la región.
Ejemplos prácticos y casos hipotéticos desde Buenos Aires
- Ejemplo de pool de opciones: una fintech porteña asegura una inversión de 1 millón con una valoración pre-money moderada. El inversor plantea un pool del 15% pre-money. Los fundadores logran pactar una reducción al 10% y que el 5% restante solo se active si la meta de usuarios se alcanza en 12 meses. El resultado: menor dilución inicial y un esquema ligado a hitos concretos.
- Gobierno y veto limitado: una startup de software acepta otorgar al inversor un asiento en el directorio, aunque restringe los vetos a operaciones de venta, emisión de deuda que supere cierto umbral y modificaciones sustanciales del negocio. La gestión diaria permanece en manos del equipo fundador.
- Tramos por rendimiento: en una ronda semilla se establece que el segundo tramo de capital solo se desembolsa si la compañía alcanza ingresos recurrentes previamente definidos. Esto ofrece a los fundadores mayor resguardo al evitar ceder control de inmediato sin la entrega efectiva de fondos.
Fallas habituales que ponen en peligro el control estratégico
- Firmar una hoja de términos apresurada sin asesoramiento legal local experimentado.
- Aceptar un pool grande pre-money sin compensación; esto suele causar dilución inesperada.
- Ceder demasiados derechos de veto por un periodo indefinido.
- No especificar claramente el papel y duración del CEO fundador en el pacto de accionistas.
- No prever escenarios de futuras rondas y mecanismos de antidilución; esto puede transformar una minoría económica en una pérdida de control operativo.
